Factura en un minuto. La segunda vez, en veinte segundos.
Tus clientes se guardan al facturar. Tus productos y servicios ya traen su clave del SAT. Eliges, revisas y timbras. El PDF le llega al cliente con tu logo.
Sin punto de venta, sin inventario, sin mensualidad · los timbres no caducan
Así sale una factura — del cliente guardado al PDF con tu marca
Facturar no es difícil. Lo que cansa es lo de alrededor.
Cada factura es media hora
Buscar el RFC del cliente en un correo viejo, teclearlo, buscar la clave del SAT para el concepto, volver a teclear el domicilio. Y a la siguiente factura, todo otra vez.
El SAT la rechaza y no dice por qué
«El nombre no coincide con el padrón». Un acento, una S.A. de C.V. de más, un régimen equivocado. Se pierde una hora encontrando cuál de los diez campos fue.
Tus sellos viven en la computadora del contador
Para facturar hay que pedirle, esperar, y depender de que esté. Si se va de vacaciones, no se factura.
«Ya te pagué, mándame la factura»
El cliente escribe un viernes a las seis. Alguien de tu equipo tiene que dejar lo que hace, buscar el ticket y armarla. El cliente pudo haberla sacado solo.
El problema de fondo es siempre el mismo: se captura lo mismo en cada factura — el cliente, la clave, el domicilio — como si fuera la primera vez.
Se captura una vez. Se factura muchas.
Clientes y conceptos se guardan con sus datos fiscales completos. Cada factura nueva es elegir, revisar y timbrar.
Subes la Constancia y los datos se llenan solos
Los tuyos y los de cada cliente. Se lee el PDF del SAT y de ahí salen RFC, razón social, régimen y código postal, tal como el SAT los espera.
El cliente se guarda al facturar
La primera factura lo captura. Desde la segunda, escribes su nombre o su RFC y todo se llena. Si cambia de domicilio, lo corriges ahí mismo.
La clave del SAT se pone una vez
Tus productos y servicios viven en un catálogo con su clave y su unidad. En la factura sólo los eliges. Nadie vuelve a buscar «¿qué clave lleva una instalación?».
Tu cliente se factura solo
Un portal en tu dominio: mete el número de su ticket y su RFC, y la factura le llega al correo. Los viernes a las seis dejan de ser tuyos.
El PDF sale con tu marca
Logo y membrete de tu negocio, QR del SAT, sellos y cadena original. Sin el logotipo de ningún proveedor. El XML, que es el que vale, va junto.
Sabes cuántos timbres te quedan
El saldo está a la vista y avisa antes de acabarse. Los que compras no caducan: si un mes facturas poco, no perdiste nada.
Lo que conviene saber antes, no después
Le mandabas tus sellos al contador por correo
Tus sellos los subes tú
Se validan al momento con una factura de prueba y quedan cifrados en tu cuenta. Nadie te los pide.
El paquete de timbres vencía a fin de mes
Los timbres no caducan
Compras cuando se acaban, no cada mes. Sin mensualidad.
La factura llevaba el logo del proveedor de timbrado
El PDF lleva tu marca y nada más
Tu logo, tu membrete, tus datos. El proveedor no aparece por ningún lado.
«¿Tienen API?» — y te decían que sí
No es una API
Es para facturar desde la pantalla. Si necesitas integrar tu propio sistema por código, escríbenos y lo vemos como proyecto. No te vamos a vender lo que no existe.
Pagas los timbres. Nada más.
Sin mensualidad y sin plan anual. Compras un paquete, facturas, y cuando se acaba compras otro. Los primeros 5 timbres son de cortesía al validar tus sellos: timbras de verdad antes de pagar.
- No caducan
- Clientes y catálogo sin límite
- Portal de autofactura incluido
- No caducan
- Clientes y catálogo sin límite
- Portal de autofactura incluido
- No caducan
- Clientes y catálogo sin límite
- Portal de autofactura incluido
¿Ya usas el punto de venta de Hailan? Tu plan trae timbres incluidos y la factura sale del ticket. Mira cómo factura el ERP.
Preguntas que siempre nos hacen
¿Qué necesito para empezar a facturar?+
Tres cosas: tu Constancia de situación fiscal, tus sellos digitales del SAT (el archivo .cer, el .key y su contraseña) y un paquete de timbres. Los sellos los subes tú, se validan al momento y nunca salen de tu cuenta.
¿Tengo que capturar mis productos o servicios antes?+
Sí, y es a propósito. Cada producto o servicio se da de alta una sola vez con su clave del SAT y su unidad. Después, en cada factura sólo lo eliges. Es lo que evita buscar la clave cada vez y equivocarse.
¿Los timbres caducan?+
No. Los paquetes que compras se quedan en tu cuenta hasta que los uses. Facturas poco un mes y no perdiste nada.
¿Puedo cancelar una factura?+
Sí, desde la misma pantalla, con los motivos que pide el SAT. Si el motivo exige una factura sustituta, se te pide ahí mismo.
¿Sirve si no tengo punto de venta ni inventario?+
Sí. Este plan es sólo facturación: clientes, catálogo de conceptos y facturas. Si un día quieres cobrar en mostrador o controlar existencias, subes de plan sin cambiar de sistema ni migrar nada.
¿Tienen API para conectar mi propio sistema?+
Hoy no. Este producto es para facturar desde la pantalla, no para integrarlo por código. Si eso es lo que buscas, escríbenos y lo vemos como proyecto a la medida, pero no te vamos a decir que ya existe.
¿Y las facturas que ya emití en otro sistema?+
Se quedan donde están; el SAT las tiene. Aquí empiezas con tu serie y folio nuevos. Si necesitas ver todo junto, lo hablamos.
¿Cuántas facturas hiciste este mes a mano?
Elige un paquete y factura hoy. Si tu caso es distinto — muchas sucursales, integrar otro sistema — cuéntanos y te decimos de frente si te sirve o no.
¿Quieres entender cómo funciona el CFDI 4.0 antes? Lo explicamos sin rodeos