Son las once de la noche y alguien está preguntando precios.
Marina contesta ese mensaje. Y no con una frase hecha — con el precio que tú pusiste y las piezas que de verdad hay, porque va y las consulta antes de responder.
Tus ventas no se caen en el precio.
Se caen en el tiempo de respuesta.
Ninguna de estas cuatro se arregla contratando a alguien más. Se arreglan cuando alguien contesta al minuto y con el dato correcto — a la hora que sea.
Contestas cuando ya compró
Los mensajes no respetan tu horario. El que preguntó a las once de la noche no te esperó hasta las nueve — le compró al que sí le contestó.
Quien contesta no sabe si hay
El que trae el celular no tiene el inventario enfrente. Dice "déjame checar", va y pregunta, y para cuando vuelve el cliente ya se enfrió.
Las mismas tres preguntas, todo el día
¿Cuánto cuesta? ¿Tienen? ¿Hacen envíos? Cuarenta veces al día, y quien las contesta no es tu mejor vendedor: es el que estaba desocupado.
Cotizó y ahí se quedó
Mandaste precio, no contestó, y nadie volvió a escribirle. Ese lead ya estaba pagado — te costó el anuncio que lo trajo.
Un bot te contesta bonito. Marina te contesta el número.
La misma pregunta, a los dos. Mira dónde termina cada conversación.
Suena amable y no dijo nada. El cliente sigue sin saber el precio, sin saber si hay, y ahora tiene que esperar a un humano — que es justo de lo que se quería ahorrar.
Misma pregunta, once de la noche, y el cliente ya sabe qué, cuánto y dónde. La diferencia no es el modelo de IA — es que Marina tiene permiso de leer tu catálogo.
Seis cosas que ningún bot de plantilla puede hacer.
Todas necesitan lo mismo: entrar a tu sistema y leer el dato de verdad. Por eso solo funcionan cuando la IA vive dentro del ERP y no colgada por fuera.
Busca en tu catálogo
El cliente escribe como habla — "algo para diseño" — y Marina lo traduce a productos que tú sí vendes.
Da la ficha y el precio
Especificaciones, garantía y TU precio. No uno que encontró en internet ni uno que se le ocurrió.
Dice en qué sucursal hay
Cuántas piezas y dónde, en el momento en que preguntan. Si en Puebla quedan dos, dice dos.
Si no hay, ofrece otra
Un "no tenemos" es una venta perdida. Marina propone lo más parecido que sí está en piso y salva el ticket.
Arma el carrito y pasa el link
No deja al cliente buscando dónde pagar: le manda su carrito listo con lo que acaban de platicar.
Guarda el contacto en tu CRM
Nombre, celular y qué andaba buscando quedan como cliente, no como un chat que nadie va a volver a abrir.
Es la misma Marina en los tres lados.
No son tres bots que hay que configurar por separado: si le enseñas algo, lo sabe en todos.
Tu WhatsApp
Del número de tu negocio, no de uno prestado
Tu tienda
Botón de chat en el catálogo y en cada ficha
Tu panel
Le preguntas a tu propio inventario en lenguaje normal
La pregunta no es qué puede hacer. Es qué no puede.
Nadie suelta su WhatsApp a una IA sin saber esto, así que va de frente:
No inventa
Si no lo encuentra en tu catálogo, lo dice y te pasa la conversación. Nunca se saca un precio de la manga.
No regala
El descuento máximo que puede ofrecer lo pones tú. En cero, no ofrece ninguno.
No se gasta tu dinero
Tiene tope de consumo por día. Al acercarse avisa, y al llegar deja de responder con IA en vez de seguir cobrando.
No decide sola
Cada conversación queda en el panel con su calificación de interés. Tú entras a cualquiera y la tomas.
Los cuatro límites son configuración tuya, no promesas nuestras: se prenden y se apagan desde tu panel.
Marina viene en los tres planes. No es un extra.
Arrancas con $250 de saldo para la IA — alcanza para miles de conversaciones. Cuando se te vaya acabando, recargas lo que quieras: no hay mensualidad, Marina te avisa antes de quedarse sin, y nada más de tu sistema se detiene.
Básico
Cobra bien y que el corte cuadre
Un solo pago anual · IVA no incluido
Punto de venta, inventario con kardex, facturación 4.0, clientes y Marina contestando tu WhatsApp.
Premium
Vende en línea y atiende mejor
Un solo pago anual · IVA no incluido
Todo lo anterior, más multisucursal, usuarios ilimitados, permisos por cajero, tu tienda en línea incluida y bandeja de WhatsApp para el equipo.
Platino
Que el negocio trabaje solo
Un solo pago anual · IVA no incluido
El sistema completo: comisiones, app móvil, checador, incidencias de nómina, contabilidad electrónica y un responsable de tu cuenta.
¿Tu proceso no cabe en un plan?
También hacemos trajes a la medida: adecuaciones a tu forma de trabajar, reglas de precio propias, integraciones con lo que ya usas, y diseño de tienda hecho para tu marca en lugar de una plantilla. Se cotiza aparte, según el alcance — y te decimos de frente si no vale la pena.
La comparativa completa de los tres planes está en precios.
Preguntas que siempre nos hacen de Marina
¿Marina puede inventar un precio o prometer algo que no tengo?+
No. Cada respuesta con datos sale de una consulta a tu catálogo, tu existencia y tus precios. Si no encuentra algo, lo dice y te pasa la conversación en vez de rellenar. El descuento máximo que puede ofrecer también lo defines tú, y de fábrica está en cero.
¿Contesta en WhatsApp o solo en la tienda?+
En los dos, y en el panel. Es la misma Marina: el WhatsApp del negocio, el chat de tu tienda en línea y el chat interno donde tú le preguntas a tu propio inventario. Lo que aprende en un lado lo sabe en los otros.
¿Cuánto cuesta la IA?+
Marina viene incluida en los tres planes. Aparte hay un saldo de consumo: arrancas con $250, que alcanza para miles de conversaciones. No hay mensualidad — cuando se te vaya acabando recargas lo que quieras, y mientras tanto nada más de tu sistema se detiene.
¿Y si el cliente quiere hablar con una persona?+
Se le pasa. Marina escala cuando el cliente lo pide, cuando el tema se sale de lo que sabe o cuando tú marcaste ese tema como "de humanos" — garantías, reclamaciones, crédito. Todas las conversaciones están en tu panel y puedes entrar a cualquiera y tomarla a media plática.
¿Marina aprende de mi negocio?+
Sí: lee tu catálogo en vivo, y además le cargas tus documentos, tu glosario (cómo le dicen a las cosas en tu giro) y el tono con el que quieres que hable. Dos negocios con Marina no suenan igual.
¿Qué pasa si se dispara el consumo?+
Hay un tope diario. Al acercarse te avisa y al llegar deja de responder con IA en lugar de seguir consumiendo — el chat no se cierra, pero la cuenta no sigue corriendo sin que tú lo sepas. La razón es simple: preferimos avisarte a mandarte un cobro sorpresa.
¿En qué idioma contesta?+
Español mexicano por defecto, y responde en el idioma en que le escriban. Hoy ya atiende clientes de más de un país desde el mismo número, con el precio que corresponde a cada uno.
¿La quieres ver contestando lo tuyo?
Déjanos tres datos y Marina misma te escribe. Es la forma más honesta de enseñarla: hablando contigo, no en un video editado.