Vende, controla y factura desde un solo lugar.
Cobras en mostrador y en ese mismo momento se descuenta el inventario, se registra quién vendió y queda lista la factura. Sin capturar lo mismo dos veces.
En producción · negocios operando todos los días
Así se ve una venta completa — de escanear a facturar
Cuatro cosas que pasan cuando el negocio vive en hojas de cálculo
La caja nunca cuadra
Al cierre falta o sobra dinero y nadie sabe de qué turno viene. Se descuenta del sueldo o se deja pasar, y las dos salidas son malas.
El inventario del sistema no es el real
Dice que hay ocho y en el anaquel hay tres. Terminas contando a mano cada mes y encontrando faltantes que ya nadie puede explicar.
Facturas en otro lado, capturando lo mismo dos veces
Vendiste en el mostrador y ahora hay que volver a teclear todo en el portal para timbrar. El doble de trabajo y el doble de errores.
No sabes quién vendió qué
A fin de mes no puedes calcular comisiones sin pelearte con una hoja de cálculo, y tu equipo tampoco sabe cómo va.
El problema de fondo es siempre el mismo: la información vive en cuatro lugares que no se hablan — la venta en un cuaderno, el inventario en Excel, la factura en el portal y las comisiones en la cabeza de alguien.
Un solo sistema donde cada venta deja todo en su lugar
No son módulos que hay que integrar después: comparten los mismos productos, los mismos clientes y la misma caja desde el primer día.
Vendes y el sistema hace el resto
Cobras en mostrador y en ese momento se descuenta el inventario, se registra al vendedor y la venta entra al corte del turno. Un solo movimiento, no cuatro.
Corte de caja por turno y por cajero
Cada quien abre y cierra su turno con su fondo. Al cierre sabes exactamente cuánto entró de efectivo, de tarjeta y de transferencia — y de quién.
Nadie volvió a capturar nada.
Factura desde la misma venta
CFDI 4.0 con la información que ya está capturada. El cliente pide factura y sale del ticket, sin volver a escribir nada.
Inventario que sí refleja el anaquel
Cada entrada y cada salida deja rastro: quién la hizo, cuándo y por qué. Cuando algo no cuadra, se puede rastrear en vez de adivinar.
Varias sucursales, un solo negocio
Cada sucursal con su inventario y su caja, y tú viendo el total. Traspasas mercancía entre ellas sin perderle la pista.
Reportes que sí se entienden
Qué se vendió, quién vendió más, qué no se mueve y qué se está acabando. Sin exportar a Excel para poder leerlos.
Lo que se nota al mes de usarlo, no el primer día
Te quedabas una hora después de cerrar
El cierre toma minutos
El corte se arma solo con lo que ya se cobró.
Los faltantes eran un misterio
Cada movimiento tiene dueño
Toda entrada y salida guarda quién, cuándo y por qué.
La comisión se negociaba con una hoja de cálculo
Comisiones sin discusión
Cada venta trae su vendedor. A fin de mes el número sale del sistema.
Había que llamar para saber cómo iba la otra tienda
Ves tus sucursales desde donde estés
Desde el celular, sin ir a preguntar.
Pregúntale a tu propia IA cómo va el negocio
Tu cuenta de Claude o ChatGPT se conecta a tu Hailan y consulta tus ventas, tu inventario y tus clientes en tiempo real. Con tus datos de hoy, no con respuestas inventadas.
Un pago al año. Creces de plan cuando el negocio lo pida.
El punto de venta, el inventario y la facturación van en Platino, que es el plan con el ERP completo. Los otros dos existen para quien todavía no necesita operar todo desde aquí.
Básico
Cobra bien y que el corte cuadre
Un solo pago anual · IVA no incluido
Punto de venta, inventario con kardex, facturación 4.0, clientes y Marina contestando tu WhatsApp.
Premium
Vende en línea y atiende mejor
Un solo pago anual · IVA no incluido
Todo lo anterior, más multisucursal, usuarios ilimitados, permisos por cajero, tu tienda en línea incluida y bandeja de WhatsApp para el equipo.
Platino
Que el negocio trabaje solo
Un solo pago anual · IVA no incluido
El sistema completo: comisiones, app móvil, checador, incidencias de nómina, contabilidad electrónica y un responsable de tu cuenta.
¿Tu proceso no cabe en un plan?
También hacemos trajes a la medida: adecuaciones a tu forma de trabajar, reglas de precio propias, integraciones con lo que ya usas, y diseño de tienda hecho para tu marca en lugar de una plantilla. Se cotiza aparte, según el alcance — y te decimos de frente si no vale la pena.
Preguntas que siempre nos hacen
¿Sirve si tengo una sola tienda?+
Sí. Arranca con una sucursal y una caja, y cuando abras la segunda no cambias de sistema — solo la das de alta. La mayoría empieza así.
¿Necesito comprar equipo especial?+
No. Funciona en la computadora o la tablet que ya tienes, desde el navegador. Si quieres impresora de tickets o lector de código de barras, se conectan, pero no son obligatorios para empezar.
¿Puedo facturar desde aquí?+
Sí, CFDI 4.0 timbrado desde la misma venta. Necesitas tus sellos digitales del SAT, y te ayudamos a cargarlos la primera vez.
¿Y lo que ya tengo en Excel o en otro sistema?+
Se importa. Productos, precios y clientes entran por archivo. Lo que no se puede migrar bien te lo decimos antes, no después.
¿Cada empleado ve todo?+
No. Los permisos son por usuario: un cajero cobra pero no ve costos ni reportes, un encargado sí. Tú decides qué abre cada quien.
¿Funciona si se me va el internet?+
Necesita conexión para operar, porque los datos viven en la nube y eso es lo que te deja ver tus sucursales desde cualquier lado. Si tu internet es inestable, dínoslo antes de contratar y lo hablamos de frente.
¿Cuánto tiempo te come el cierre cada día?
Cuéntanos cómo vendes hoy y te decimos qué cambia y qué no. Si con lo que tienes te alcanza, también te lo decimos.
¿Además quieres vender en línea? Mira la tienda en línea